
Rellenos faciales
Restaura volumen y suaviza líneas de expresión con ácido hialurónico, de forma no quirúrgica.
Antes y después






En qué consiste
- Valoración de zonas a tratar
- Infiltración con ácido hialurónico de alta calidad
- Anestesia tópica local
- Duración aproximada: 20–40 minutos
Recuperación y resultados
- Posible hinchazón leve 24–48 horas
- Sin tiempo de baja
- Resultado inmediato, óptimo a la semana
- Duración del efecto: 12–18 meses
Ácido hialurónico en Madrid
El ácido hialurónico es uno de los tratamientos de medicina estética más utilizados para rejuvenecer el rostro, restaurar la pérdida de volumen, mejorar la hidratación y armonizar las proporciones faciales sin cirugía.
Con el paso del tiempo, el rostro experimenta cambios que van mucho más allá de la aparición de arrugas: se produce una pérdida progresiva de volumen y elasticidad, cambios en la calidad de la piel y modificaciones en los tejidos que pueden alterar el contorno y las proporciones faciales. Los rellenos faciales con ácido hialurónico permiten tratar determinados cambios de forma precisa y personalizada, restaurando volumen allí donde se ha perdido, mejorando determinadas depresiones y suavizando algunos signos del envejecimiento.
El objetivo no es transformar el rostro ni aportar volumen de manera indiscriminada. Es recuperar el equilibrio y la armonía facial manteniendo la naturalidad y la identidad de cada paciente.
¿Qué es el ácido hialurónico?
Es una sustancia presente de forma natural en nuestro organismo, especialmente en la piel y otros tejidos. Una de sus principales características es su capacidad para retener agua, contribuyendo a la hidratación y a las propiedades estructurales de los tejidos.
Con el envejecimiento disminuye progresivamente la calidad y cantidad de diferentes componentes de la piel y de los tejidos blandos; al mismo tiempo se producen cambios en la distribución de la grasa y en las estructuras profundas de la cara. Estos procesos pueden contribuir a la pérdida de volumen facial, la aparición o profundización de determinados surcos, la pérdida de definición del contorno, cambios en la forma y volumen de los labios, el hundimiento de zonas como la región temporal y la alteración de la transición entre diferentes áreas del rostro.
No todos los productos de ácido hialurónico son iguales. Existen diferentes formulaciones y propiedades físicas diseñadas para adaptarse a distintos tejidos y objetivos. Por ello, la elección del producto, la cantidad y la técnica de aplicación son fundamentales para obtener un resultado natural.
¿Para qué sirve?
- Restaurar volumen facial perdido con el envejecimiento.
- Mejorar determinadas depresiones y surcos.
- Aportar volumen y definición a los labios.
- Mejorar la proyección de los pómulos.
- Tratar determinadas ojeras hundidas en pacientes seleccionados.
- Mejorar las líneas de marioneta y algunos signos del envejecimiento del tercio inferior.
- Mejorar determinados surcos nasogenianos.
- Restaurar volumen de la región temporal o sienes cuando existe hundimiento.
- Mejorar determinadas proporciones y asimetrías faciales.
- Realizar una rinomodelación en casos seleccionados.
El tratamiento no consiste necesariamente en rellenar una arruga. En muchas ocasiones, el verdadero origen de un aspecto envejecido es la pérdida de soporte y volumen de determinadas estructuras. Restaurar esos volúmenes de manera estratégica puede conseguir un resultado más natural que tratar directamente cada línea de expresión.
Dónde se puede aplicar
Labios: el aumento y perfilado de labios es uno de los tratamientos más demandados. Puede utilizarse para aumentar ligeramente el volumen, mejorar la definición del contorno, mejorar la hidratación, corregir determinadas asimetrías, mejorar la proporción entre ambos labios y recuperar volumen perdido con el envejecimiento. El objetivo no debe ser conseguir unos labios excesivamente voluminosos, sino mejorar su forma y proporción respetando la anatomía de cada paciente.
Pómulos: la pérdida de volumen del tercio medio facial es uno de los cambios asociados al envejecimiento. En pacientes seleccionados, el ácido hialurónico puede utilizarse para restaurar la proyección de los pómulos y mejorar la transición entre diferentes zonas del rostro. La cantidad y localización del producto deben adaptarse a cada anatomía para evitar resultados artificiales.
Ojeras: es una zona especialmente delicada y no todas las ojeras tienen el mismo origen. Puede existir un componente relacionado con la pigmentación, la calidad de la piel, la anatomía o la pérdida de volumen. Cuando el principal problema es un hundimiento del surco lagrimal, y el paciente es adecuado, el ácido hialurónico puede ayudar a mejorar la transición entre el párpado inferior y la mejilla.
Surcos nasogenianos y líneas de marioneta: su profundidad no depende únicamente de la presencia de una arruga; la pérdida de volumen y los cambios en los tejidos del tercio medio facial también pueden influir. En determinados casos puede estar indicado tratar directamente el surco y, en otros, puede ser más adecuado restaurar volumen en áreas próximas para mejorar su apariencia de forma indirecta.
Sienes: la pérdida de volumen de la región temporal puede producir un aspecto más hundido y envejecido. En pacientes seleccionados, el ácido hialurónico puede utilizarse para restaurar cuidadosamente el volumen temporal. Se trata de una zona anatómicamente compleja que requiere experiencia y un conocimiento preciso de las estructuras faciales.
Rinomodelación: permite realizar determinadas modificaciones estéticas de la nariz mediante infiltraciones, sin cirugía. Es importante entender que no sustituye a una rinoplastia: el ácido hialurónico permite añadir volumen, mientras que una rinoplastia permite modificar quirúrgicamente las estructuras nasales.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto dura el ácido hialurónico?
Es un tratamiento temporal: con el paso del tiempo el organismo lo degrada y reabsorbe progresivamente. La duración depende del tipo y características del producto, la zona tratada, la cantidad utilizada, la técnica de aplicación, la movilidad de la zona, el metabolismo individual y las características de los tejidos.
En determinados tratamientos realizados en nuestra clínica la duración puede situarse aproximadamente entre 12 y 18 meses, aunque este periodo puede variar considerablemente entre pacientes y zonas, por lo que no debe interpretarse como una duración garantizada.
¿Los resultados son inmediatos?
Existe un efecto visible desde el momento de la infiltración, especialmente cuando se busca restaurar volumen. Sin embargo, la inflamación inicial, el enrojecimiento o pequeños hematomas pueden modificar temporalmente el resultado, por lo que este debe valorarse una vez estabilizados los tejidos.
¿Es doloroso ponerse ácido hialurónico?
La tolerancia suele ser buena. Dependiendo de la zona y del producto pueden utilizarse diferentes medidas para mejorar el confort durante la infiltración.
¿Cuánto tarda en desinflamarse?
La inflamación depende de la zona tratada, la cantidad de producto, la técnica y la respuesta individual. Habitualmente es transitoria y disminuye progresivamente durante los días posteriores.
¿Puedo hacer vida normal después del tratamiento?
Generalmente sí; se trata de un procedimiento mínimamente invasivo. Después del tratamiento proporcionamos recomendaciones individualizadas, que pueden incluir evitar presionar o manipular la zona tratada, evitar ejercicio físico intenso durante el periodo indicado y evitar la exposición solar intensa mientras exista inflamación o hematomas.
¿Se puede poner ácido hialurónico en las ojeras?
Sí, pero no todas las ojeras son candidatas. Es especialmente importante determinar si existe un componente de hundimiento o pérdida de volumen y valorar cuidadosamente la anatomía de la zona antes de realizar el tratamiento.
¿Se pueden aumentar los labios con ácido hialurónico?
Sí. Puede utilizarse para aumentar volumen, mejorar el perfilado, definir el contorno, mejorar determinadas asimetrías o recuperar volumen perdido. El objetivo debe ser mantener unas proporciones naturales.
¿El ácido hialurónico elimina las arrugas?
Puede mejorar determinadas arrugas y surcos, especialmente cuando existe un componente relacionado con la pérdida de volumen. Sin embargo, no todas las arrugas tienen el mismo origen y no todas deben tratarse con ácido hialurónico.
¿Qué diferencia hay con los inductores de colágeno?
El ácido hialurónico se utiliza principalmente para restaurar volumen y mejorar determinadas estructuras o depresiones. Los inductores de colágeno buscan estimular la producción de colágeno y mejorar progresivamente la firmeza y calidad de los tejidos. En determinados pacientes pueden ser tratamientos complementarios.
¿Es seguro?
Es uno de los materiales de relleno facial con mayor experiencia de utilización en medicina estética, pero ningún procedimiento médico está completamente exento de riesgos. Los efectos secundarios más habituales son temporales y pueden incluir inflamación, enrojecimiento, sensibilidad o hematomas.
La seguridad depende de una correcta selección del paciente, del conocimiento de la anatomía facial, de la elección del producto y de una técnica adecuada, así como de disponer de los conocimientos necesarios para reconocer y tratar posibles complicaciones. Por ello debe considerarse un procedimiento médico y no simplemente un tratamiento cosmético.
¿Cuándo está contraindicado?
Puede ser necesario posponer o evitar el tratamiento en determinadas circunstancias, como procesos infecciosos o inflamatorios activos en la zona, el embarazo, la lactancia o determinadas situaciones médicas que deben valorarse individualmente. También es importante informar al médico sobre tratamientos médicos, enfermedades, alergias y procedimientos estéticos previos.
¿Cuánto cuesta el ácido hialurónico en Madrid?
El precio depende de la zona a tratar, el producto utilizado, la cantidad necesaria y los objetivos del tratamiento. Por ello no existe un precio único válido para todos los pacientes: el presupuesto se establece después de la valoración médica.
¿Cómo sé si necesito ácido hialurónico?
La mejor manera de saberlo es realizar una valoración médica. Analizaremos tu rostro, la calidad de los tejidos, la pérdida de volumen y tus objetivos para determinar si el ácido hialurónico es realmente la opción más adecuada. En algunos casos puede ser preferible realizar una bioestimulación con inductores de colágeno, combinar diferentes tratamientos o incluso valorar un procedimiento quirúrgico.
Un buen tratamiento no consiste en poner más. Consiste en saber qué poner, dónde ponerlo y, sobre todo, cuándo no ponerlo.
Rejuvenecer no significa cambiar tu rostro. Significa recuperar el equilibrio que el paso del tiempo ha ido modificando.