Tumores cutáneos
Cirugía reparadora

Tumores cutáneos

Extirpación quirúrgica de tumores cutáneos con reconstrucción inmediata cuando es necesaria.

En qué consiste

  • Valoración multidisciplinar previa
  • Extirpación oncológica con márgenes
  • Reconstrucción con colgajo o injerto si procede
  • Anestesia local o general según extensión

Recuperación y resultados

  • Seguimiento anatomopatológico obligatorio
  • Cuidados de la herida según técnica
  • Revisiones periódicas de control
  • Cicatriz que se atenúa con el tiempo

Diagnóstico y cirugía de tumores cutáneos en Madrid

Los tumores cutáneos son proliferaciones anormales de células que pueden aparecer en diferentes capas y estructuras de la piel. Su comportamiento es muy variable: algunos son benignos, mientras que otros pueden ser malignos y requerir un diagnóstico y tratamiento especializado.

La aparición de una nueva lesión en la piel o los cambios en una lesión que ya existía no siempre significan que exista un cáncer de piel. Sin embargo, determinados cambios deben ser valorados por un especialista para establecer un diagnóstico adecuado. La exploración médica y, en determinados casos, la dermatoscopia u otras pruebas complementarias permiten orientar el diagnóstico; el estudio mediante anatomía patológica permite establecer el diagnóstico histológico definitivo.

Tipos de tumores cutáneos

Dentro de los tumores cutáneos malignos, los más frecuentes e importantes son el melanoma cutáneo, el carcinoma basocelular y el carcinoma epidermoide o escamoso cutáneo. También existen otros tumores menos frecuentes que pueden requerir una valoración especializada. Los tumores benignos —determinados nevus, quistes, lipomas o fibromas— se abordan de manera diferente y se encuentran dentro del apartado de lesiones cutáneas.

El melanoma es un tumor maligno originado en los melanocitos, las células responsables de producir el pigmento de la piel. Aunque representa una proporción menor de los cánceres cutáneos que los carcinomas basocelular y epidermoide, puede presentar un comportamiento más agresivo y tiene capacidad de extenderse a otras partes del organismo. Por este motivo, el diagnóstico precoz del melanoma es especialmente importante.

El carcinoma basocelular es el cáncer de piel más frecuente. Habitualmente presenta un crecimiento local y, aunque su capacidad de producir metástasis es muy baja, puede invadir y destruir los tejidos próximos si no se trata adecuadamente. Puede aparecer como una lesión que no cicatriza, una herida que sangra repetidamente o una pequeña lesión que aumenta progresivamente de tamaño.

El carcinoma epidermoide, también denominado carcinoma escamoso cutáneo, puede presentarse como una lesión áspera, una zona endurecida, una herida que no cicatriza o una lesión que aumenta progresivamente de tamaño. A diferencia del carcinoma basocelular, puede presentar capacidad de invasión y, en determinados casos, de diseminación.

La regla ABCDE

  • A — Asimetría: una mitad de la lesión presenta una forma diferente a la otra.
  • B — Bordes: pueden ser irregulares, mal definidos o presentar cambios llamativos.
  • C — Color: la presencia de diferentes tonalidades o cambios de color puede requerir valoración.
  • D — Diámetro: un tamaño mayor puede aumentar la necesidad de valoración, aunque el diámetro por sí solo no permite determinar si una lesión es maligna.
  • E — Evolución: los cambios recientes en tamaño, forma, color, relieve o síntomas son especialmente importantes.

La regla ABCDE es una herramienta orientativa y no permite diagnosticar por sí misma un melanoma ni descartar un cáncer de piel. Ante cualquier lesión que presente cambios llamativos debe realizarse una valoración médica.

Otros signos de alarma

  • Una herida que no cicatriza.
  • Sangrado espontáneo o recurrente.
  • Crecimiento progresivo de una lesión.
  • Cambios rápidos en su aspecto.
  • Una lesión que se ulcera.
  • Una zona endurecida o que aumenta de tamaño.
  • Picor o dolor persistente asociado a una lesión.
  • Una lesión nueva que resulta especialmente diferente al resto.

Cirugía de tumores cutáneos

Cuando está indicada la extirpación quirúrgica, el objetivo principal es eliminar adecuadamente el tumor, respetando los criterios oncológicos correspondientes al tipo de lesión. Pero especialmente en determinadas zonas, como la cara, también es necesario planificar cuidadosamente cómo se va a reconstruir el defecto resultante: el tamaño y profundidad de la lesión, su localización, las estructuras anatómicas próximas, las características de la piel, la necesidad de márgenes quirúrgicos adecuados, la forma en la que se realizará el cierre y el resultado funcional y estético.

La cara es una de las localizaciones donde la planificación quirúrgica adquiere mayor importancia. Una lesión situada en la nariz, el párpado, el labio, la mejilla o la frente puede encontrarse cerca de estructuras que desempeñan funciones importantes. Después de extirpar un tumor puede ser necesario realizar un cierre directo o utilizar diferentes técnicas reconstructivas dependiendo del tamaño y localización del defecto.

Después de la intervención, el tejido extirpado puede enviarse a anatomía patológica. El resultado permitirá conocer el diagnóstico y, dependiendo del tipo de tumor, valorar si la extirpación realizada es suficiente o si es necesario plantear algún tratamiento o seguimiento adicional. Por ello, el tratamiento no termina necesariamente con la extirpación.

Preguntas frecuentes

¿Todos los tumores cutáneos son cáncer?

No. Existen tumores cutáneos benignos y malignos. Por este motivo, cuando una lesión presenta características sospechosas es importante realizar una valoración médica y, cuando esté indicado, un estudio anatomopatológico.

¿Cómo puedo saber si un lunar es peligroso?

No es posible determinarlo con seguridad únicamente observándolo en casa. Los cambios en asimetría, bordes, color, diámetro y evolución pueden ser signos de alarma, pero el diagnóstico requiere una valoración médica.

¿Qué diferencia hay entre melanoma y carcinoma de piel?

El melanoma se origina en los melanocitos y puede presentar un comportamiento más agresivo. Los carcinomas cutáneos más frecuentes son el basocelular y el epidermoide, que se originan en otras células de la piel y presentan características diferentes.

¿Es necesario hacer una biopsia de una lesión sospechosa?

No siempre. Dependiendo de las características de la lesión puede estar indicada una biopsia o una extirpación completa. En determinadas lesiones pequeñas puede ser posible realizar una extirpación completa desde el inicio; en otras puede estar indicada una biopsia previa para conocer la naturaleza de la lesión.

¿El análisis de anatomía patológica es necesario?

Cuando se obtiene tejido mediante biopsia o extirpación, el estudio anatomopatológico puede ser necesario para establecer el diagnóstico definitivo y, en el caso de tumores malignos, valorar características importantes para el tratamiento.

¿Se puede quitar un tumor cutáneo con anestesia local?

Muchos tumores cutáneos pequeños pueden extirparse mediante anestesia local y de forma ambulatoria. En lesiones grandes, complejas o localizadas en determinadas zonas puede ser necesario otro planteamiento anestésico.

¿Se puede quitar un tumor de piel de la nariz o del párpado?

En determinados casos sí. La nariz y el párpado son zonas anatómicamente complejas y especialmente delicadas por su importancia funcional y estética; la extirpación debe planificarse teniendo en cuenta tanto el tratamiento de la lesión como la reconstrucción del defecto.

¿La cirugía de un tumor cutáneo deja cicatriz?

Sí. La extirpación quirúrgica deja una cicatriz, aunque la planificación de la incisión y del cierre busca que sea lo más discreta posible dentro de los criterios de seguridad necesarios para tratar el tumor. En cirugía oncológica, la prioridad es conseguir una extirpación adecuada del tumor.

¿Cuándo podré hacer vida normal después de la intervención?

En muchas extirpaciones pequeñas la recuperación es rápida y puede retomarse la actividad habitual en poco tiempo. Las recomendaciones dependerán de la localización, el tamaño y la técnica utilizada.

¿Los tumores cutáneos pueden volver a aparecer?

Algunos tumores pueden presentar riesgo de recurrencia dependiendo de su tipo, características, localización y tratamiento realizado. Por ello, cuando se trata de un tumor maligno, el seguimiento médico es una parte importante del proceso.